En el año 2000, Walter y Sara se animaron a un proyecto que por entonces parecía una apuesta arriesgada: dejar atrás lo conocido y empezar a plantar los primeros cerezos en un campo de Gaiman, en pleno Valle de Chubut, Patagonia. No había demasiada tradición cerecera en la zona; había, sobre todo, ganas de probar y la convicción de que esta tierra tenía algo para dar.
Durante más de dos décadas, esa apuesta se convirtió en trabajo de todos los días. Cultivamos y cosechamos cerezas para el mercado en fresco, aprendiendo en cada temporada un poco más sobre el clima, el suelo y los tiempos de esta tierra patagónica. En el camino, Walter y Sara criaron a sus dos hijos, Julia y Simón, entre las hileras de cerezos: la finca creció al mismo tiempo que la familia.
A comienzos de 2025, ya siendo cuatro socios en la mirada del negocio familiar, decidimos dar un paso más. Después de tantos años produciendo cerezas para vender en fresco, nos propusimos buscar otras formas de valorizar nuestra fruta: así nació Destilería D&S · 43°Sur, nuestra destilería boutique, pensada para transformar en destilados de alta calidad lo que hasta entonces solo se vendía en cajones.
Con el proyecto ya en marcha, sumamos otros frutos a nuestra producción buscando ampliar lo que empezó siendo solo cereza. Walter, Sara, Julia y Simón seguimos trabajando el mismo campo en Gaiman donde todo empezó en el año 2000, ahora con una destilería que lleva el nombre de nuestra familia y el carácter de esta esquina de la Patagonia.